9/22/2005

Maldita Indiferencia

Dos colgaban de sus bolsas de compras y caminaban seguros.
Otro
venía, como siempre, por la avenida corta.

El destino casi los intercepta en Olmos y Maipú, pero los primeros
eran más rápidos y el solitario llegó muy tarde... Sólo atinó a
mirarlos cuando atravesaron las pasarelas pintadas.

Sabían que se habían visto, pero una sensación de ahogo o simplemente de magia perdida, hicieron que ninguno atinara a nada.
No hubo mirada alguna, ni siquiera un sutil cabecear por el encuentro; todos llevaban rumbos que parecían manejados por la gravedad de planetas encaramados.


Era la segunda vez que se encontraban y por segunda vez se
desconocían... Qué muerte tan penosa para aquellos lejanos tiempos de saludos y abrazos.


La dupla continuó como si nada, atravesando los recovecos de luces y sombras de la calle. El ahora extraño, tampoco se detuvo y caminó detrás como arrastrado por la duda.Al llegar a la calle Salta, el semáforo marcó un verde pálido pero no cruzó, se quedó petrificado viéndolos perderse en la anchura. Al final, muy al final, pudo intuir el sutil dibujo de dos cabezas que se volvían para verlo.
En ese preciso instante, los tres comprendieron
que había calado hondo la soledad y la inapetencia...
Una mano afloró casi por compromiso y se levantó como simulara un
saludo, pero las dos cabezas ya habían girado perdiéndose por la
calle Lima.

El solitario volvió sobre sus pasos y dejó escapar una frase que sonó:hasta la vista baby...

Escrita en la segunda noche de primavera del 2005, por Querrell.

9/21/2005

En Las Manos Teníamos...


En las manos teníamos
la exacta dimensión de nuestros pechos
y juntos parecíamos
tempestades y truenos,
diente de animal acorralado,
áspid con su veneno
granizo destructor
calma y aliento
y en la boca sedienta
toda la sal del cuerpo.



Bestias enloquecidas
nudos de viento
todo amor, todo celos
horas desesperadas,
horas sin dueño...
te quise desde siempre
sin esperar el vuelto
Te abracé cada vez
para apagar el fuego que nos quemaba, unidos
por afuera, por dentro...

Horas de soledad
horas de encuentro
minutos fugitivos
siempre esclavos del tiempo...
eras un mar de riesgos,
huracán desatado
furibundo y sereno.
Yo, barco a la deriva
que recorrí mil veces
la geografía salvaje
de tu universo.

Fuimos dos
fuimos uno
fuimos nadie y todo
al mismo tiempo.
Salvaje, incontenible fue
el amor
los besos nos hundieron
en sábanas sin tiempo
Las noches fueron breves
cuando todo era amor
sal y misterio.
Todo empieza y termina
qué nos quedó de aquello?
En qué mar navegamos
para volver a vernos?

(Gracias Luis G. por participar con versos que hablan de distancias y misterios)

Resiliencia...

Resiliencia...
Que lo queh´ decíhh, chorih??? - Por: cartesius00@hotmail.com


El presente "escrito" (puede llamarse también apreciación personal, opinión o de cualquier otra manera que les parezca cómodo) al igual que el anterior, comparte el objetivo principal: La Reflexión.

Esto es... considerar y reconsiderar detenidamente un juicio, una idea, un concepto.

Este concepto que traigo pueden haberlo escuchado, lo importante y lo verdaderamente difícil, es ponerlo en práctica. Aunque de manera personalísima, creo de alguna manera, que todos somos resilientes por naturaleza...

Contexto

"Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chiquitos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende".

"El libro de los abrazos", de Eduardo Galeano.

En su relato Galeano hace hincapié en dos de los pilares de la teoría de Resiliencia.

"Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás..."

Uno, el concepto de luminosidad, que nos lleva a pensar en "Luz", en contraposición al concepto de obscuridad, donde se da importancia a la luminosidad del ser, su potencial, su fortaleza, su sentido positivo.

"No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chiquitos y..."

La belleza de la heterogeneidad, la pluralidad, la diferencia...

Bueno... pero a todo esto; ¿Qué es la Resiliencia?????

El vocablo "resiliencia" tiene su origen en el latín, en el término resilio, que significa "volver atrás", "volver de un salto", "resaltar", "rebotar".

Este término proviene de las ciencias naturales, de la Física más específicamente; y se refiere a la cualidad que tienen ciertos metales para responder a choques, su resistencia a los golpes, o a la capacidad de volver a su posición anterior luego de un choque, y técnicamente a la fragilidad de un cuerpo.

En la Enciclopedia de la Real Academia Española se define "resiliencia" como "la resistencia de un cuerpo a la rotura por golpe". En el inglés, el concepto se emplea para definir la tendencia que tiene un cuerpo a volver a un estado original o el tener poder de recuperación.

El Webster's New Encyclopedic Dictionary/94, define resilience / resiliency como la capacidad de un organismo o cuerpo para recuperarse, retroceder o reasumir su tamaño y su forma original después de ser comprimido, doblado o estirado.

Para nosotros esta teoría comienza a tener algún sentido cuando se la relaciona con las Ciencias Sociales, esto es, cuando nos damos cuenta que los individuos reaccionan de manera diferentes a los mismos estímulos. El término "resiliencia" fue adoptado por las ciencias sociales para caracterizar aquellas personas que a pesar de nacer y vivir en situaciones de alto riesgo se desarrollan psicológicamente sanas y exitosas.

Maehtro´... Cordobés Básico, Por Faboh´

Definiciones y Conceptualizaciones

* La resiliencia se ha caracterizado como un conjunto de procesos sociales e intrapsiquicos que posibilitan tener una vida "sana" en un medio insano. Estos procesos se realizan a través del tiempo, dando afortunadas combinaciones entre los atributos del niño y su ambiente familiar, social y cultural. (Rutter, 1992).
* Habilidad para resurgir de la adversidad, adaptarse, recuperarse y acceder a una vida significativa y productiva (ICCB, Institute on Child Resilience and Family, 1994).
* La resiliencia distingue dos componentes: la resistencia frente a la destrucción, es decir, la capacidad de proteger la propia integridad, bajo presión y, por otra parte, mas allá de la resistencia, la capacidad de forjar un comportamiento vital positivo pese a las circunstancias difíciles (Vanistendael, 1994).
* Capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e inclusive, ser transformados por ellas (Grotberg, 1995).
* La resiliencia significa una combinación de factores que permiten a un niño, a un ser humano, afrontar y superar los problemas y adversidades de la vida, y construir sobre ellos (Suárez Ojeda, 1995).
* La resiliencia es un proceso dinámico que tiene por resultado la adaptación positiva en contextos de gran adversidad (Luthar y otros, 2000).
* Capacidad de un individuo de reaccionar y recuperarse ante adversidades, que implica un conjunto de cualidades que fomentan un proceso de adaptación exitosa y transformación, a pesar de los riesgos y la adversidad (Bernard B, 1996).
* Es la capacidad para transformar conductas y lograr cambios (Lifton, 1993).
* "A golpes se hacen los hombres..." anónimo???. (Cordobés Básico)

Y Ahora... ¿Que tenimoh´ que hacéh´ ...???

Bien; ya sabemos que es Resiliencia, y ahora que???

Algunos autores nos señalan características, pilares o caracteres en común de individuos resilientes, entre otros estos son:

* Introspección: Es el acto de poder preguntarse a sí mismo y darse una respuesta honesta.
* Independencia: Se define como la capacidad de establecer límites entre uno mismo y los ambientes adversos; hace referencia a la capacidad de mantener distancia emocional y física, sin llegar a aislarse.
* Capacidad de relacionarse: es la habilidad para establecer lazos íntimos y satisfactorios con otras personas para balancear la propia necesidad de simpatía y aptitud para brindarse a otros.
* Iniciativa: Entendida como el placer de exigirse y ponerse a prueba en tareas progresivamente más exigentes. Se refiere a la necesidad de hacerse cargo de los problemas y ejercer control sobre ellos.
* Humor: Se refiere a la capacidad de encontrar lo cómico en la tragedia. Se mezcla el absurdo y el horror en lo humorístico de esta combinación.
* Creatividad: Se define como expresión de la capacidad de crear orden, belleza y fines o metas a partir del caos y el desorden.
* Moralidad: Se expresa en el deseo de una vida personal satisfactoria, amplia y con riqueza interior. Se refiere a la conciencia moral, a la capacidad de comprometerse con valores o la capacidad para desearle a otros el mismo bien que se desea para sí mismo y comprometerse con valores específicos, está unida a la capacidad para darle sentido a la propia vida (Puerta Maya: Wolin y Wolin, 1999).

Entonces la idea o el concepto sería promover la resiliencia. En el "escrito" anterior desarrollé un contexto socio-político y cultural de la Argentina, una Argentina que está en Crisis, entiéndase "crisis" en su connotación del Latín, cambio, renovación tanto para bien como para mal, etc...

Y creo de manera personalísima, que también el grupo está afrontando una crisis, se avizoran cambios, estamos en una etapa donde se nos plantea la necesidad de cambios. De allí la madurez del grupo para sentarse al diálogo y la reflexión para crecer; esto de crecer en lo intragrupal como en lo extragrupal. De allí es que nace mi intención de hablar acerca de la Resiliencia, como un granito de arena que deseo aportar.

Pero... como?

A mi manera de ver la situación es promoviendo la Resiliencia como un instrumento de connotaciones prácticas, esto es, reconocer la fortalezas del grupo mas allá de la vulnerabilidad. Apuntando a mejorar la calidad de vida intragrupal a partir de sus propios significados, según cada uno de los integrantes del grupo percibe y enfrenta al mundo.

... De que manera?

Mediante actitudes positivas que posibiliten la promoción de la resiliencia

*Establecer una relación de persona a persona. (lo que no excluye la participación de la gente On-line; ya que se refiere a la relación personalizada, con algún grado de intimidad de connotaciones afectivas. Ej.:amigo, pariente cercano, etc. )
* Descubrir en cada persona aspectos positivos. Confiar en la capacidad de la persona de ser mejor de lo que es actualmente.
* Llevar la Empatía a la práctica en su máxima expresión entiéndase por esto el ser capaz de ponerse en el lugar del otro para comprender sus puntos de vista, sus actitudes y sus acciones.
*La humillación, el ridículo, la desvalorización, la indiferencia afectan negativamente la imagen y la confianza que la persona tiene de sí misma. Es para tener en cuenta ya que es moneda corriente entre la gente homosexual. (tomando el concepto con el mayor de los respectos y sin generalizar)
* Predicar con el ejemplo, adoptando actitudes de respeto, solidaridad y comprensión.
* Tener en cuenta las necesidades, dificultades y expectativas que en cada persona son distintas. Pluralidad, heterogeneidad, etc.
* Estimular el desarrollo de las capacidades de escuchar, de expresión verbal y no verbal y de comunicación en general.
* Usar límites, comportamientos tranquilizadores y observaciones verbales para ayudar a la persona.
*Desarrollar comportamientos consecuentes que transmitan valores y normas, incluyendo factores de resiliencia.

Resiliencia Colectiva y Camino a Seguir...

Hablamos de la parte individual, pero... ¿Qué pasa con lo colectivo?

La resiliencia a nivel colectivo puede darse de varias maneras, tomo un articulo de Grimaldo Ríos Barrientos que expone su idea con respecto a la relación en que puede presentarse la resiliencia a nivel colectivo:

* "La resiliencia del individuo influye en el grupo, generándose conductas resilientes colectivas. Esto tiene que ver con la capacidad de liderazgo que caracteriza a gran parte de las personas resilientes, capaz de "contagiar" a quienes se vinculan con ellas
* La resiliencia del grupo impacta también en el individuo, provocando respuestas resilientes de éste. Los individuos en este caso " aprenden" la resiliencia del grupo y se comportan resilientemente luego de su experiencia colectiva.
* Grupos resilientes en "sí mismos" que no necesariamente están compuesto por individuos resilientes, y que expresan estas conductas sólo de manera colectiva..."

Pero... Queh´ loquehpasóh´????

Entonces quiero hacer hincapié en la importancia de entender la Resiliencia como un proceso de ser capaz de sobreponerse, de superación de la adversidad, por que la misma puede ser promovida con la participación. De esta manera hacemos un circulo virtuoso, ya que enriqueciéndonos, enriquecemos el grupo, y viceversa; entiéndase entonces como puede convertirse en una manera clara, sencilla, y de auténtico valor, el empoderar al grupo. Así mejoramos la fluidez de lo intragrupal y obviamente tiene sus repercusiones en lo extragrupal.

En este número pretendía hablar acerca de la "Participación", pero creo que este tema es sumamente enriquecedor como para dejar pasar la oportunidad de que todos tengamos una idea clara acerca del concepto de "Resiliencia" (espero haber ayudado...). Pero por sobretodo creo (de manera Muy Personal) que es en este preciso momento cuando una palabra de aliento, una mano en el hombro o una sonrisa acompañada en silencio, hacen La diferencia.

Osos; tenemos mucho por compartir, mucho por que luchar, mucho camino por recorrer y; esta es solo una etapa del Hermoso Proceso de Maduración y Crecimiento.

Repito; (Por si no lo entendieron), menciono, si de algo sirve, que todo el fragmento es solo una muy humilde forma de percibir algunas realidades

Es obvio que Osos Cordobeses continúa acomodándose en mi corazoncito, es por eso que los despido con mucho afecto, y hasta siempre... Los dejo con este concepto para la reflexión final...

"Todos nacemos con una resiliencia innata, y con capacidad para desarrollar rasgos o cualidades que nos permiten ser resilientes, tales como el éxito social (flexibilidad, empatía, afecto, habilidad para comunicarse, sentido del humor y capacidad de respuesta); habilidad para resolver problemas (elaborar estrategias, solicitar ayuda, creatividad y criticidad); autonomía (sentido de identidad, autosuficiencia, conocimiento propio, competencia y capacidad para distanciarse de mensajes y condiciones negativas); propósitos y expectativas de un futuro prometedor (metas, aspiraciones educativas, optimismo, fe y espiritualidad)" (Benard, 1991).

9/10/2005

Evoco tu nombre

Interesante historia de amor escrita en verso. Publicada en la lista de osos hispanoparlantes de Yahoo, por OrkohLuis.



Evoco tu nombre.


Tenía la carne morena y tibia

Como el sol de agosto,

Suyas eran también la firmeza de las rocas

Toda el ansia de las pasiones contenidas

La dulzura de los colmenares

Abejas de oros destilaba con esmero….



Mis dedos ávidos y audaces supieron explorarte

Poco a poco desnudar tus recodos

En donde en completo olvido habitaba

El estremecimiento

Y el deleite de saborear

Tu intimidad mas reservada

Que se erguía robusta

Al goloso contacto de mi boca.



A la tibieza de tu carne se acostumbro la mía

Al voluptuoso exilio de tus brazos tuve acceso.

Como animal atormentado por la rabia,

Por las soledades infinitas que te esperaba

Dientes y uñas desgarraban las almohadas

Mientras mi sexo generoso

Invadía la humedad de tus entrañas



El amor e se mostró desde el principio

Todo era Sublimidad

Tímidos los encuentros primeros

el milagro después sin anunciarse.

Los brazos vulgares se volvieron alas

El corazón se repleto de emociones distintas

Y fuimos inmensamente felices

Nacieron rosas de las olas que espumaban en los acantilados…..



Y hoy Atado a mi ventana,

En esta distancia serrana de San Luis.

Tengo el paisaje que te vio marcharte hacia el norte

Vino la ausencia

Con sus días iguales y sus cabellos grises.

Y el silencio se hizo día y noche.



Las luces que sus manos encendieran

Se me volvieron sombras de remontarse tanto

Y el verbo regresar se me perdió de vista….



Nunca dijiste Adiós,

y quizás por eso me despierto inconmensurables mañanas

Evocando tú nombre,



Quizás creíste que sin despedirte,

Como tantos otros lo hacen

Me olvidaría de ti

Mas el amor no olvida

Simplemente sufre, en un rincón del alma

Y el Karma vuelve

Volverá a unirnos a algún día, lo sé,



Vos sentirás en ésta ausencia

Que tuviste el amor en tus manos

Que Habito en tu alma

Que derribo tus paredes,

Que sucumbió en tu cuerpo,

Más lo dejaste ir…….

En esta eterna contradicción humana,

De abandonar lo que se ama.

Nuestra historia se hizo inconclusa

y volverá a ti, en tus tristezas, en tu soledad.

En otros amores que no podrás comparar

Y no podrás olvidar.



Y algún día……

En algún tiempo cósmico

Volverás a mí. Y quizás, solo quizás, yo aun estaré esperando.

orkohluis@...

Luis Vega V.

San Luis, Argentina.

9/09/2005

Juan y el año 69789

Este cuento lo escribí cuando estábamos en el génesis de "Osos Cordobeses", nunca se continuó la historia... pero tal vez haya llegado el momento de continuarla... era tan linda aquella época...

Aquí se las presento, tal cual como se la presentó en la lista de Osos Cordobeses hace algunos años...



Queridos amigos osos:

El día martes pasado, nos juntamos en el Restaurante La Perla de Córdoba, con algunos oseznos para comer juntos. Estuvieron Luis, Pecorino, Raúl, Rolando, Chechín, Buby, Marcelo (Mza) y Querrell. Entre vino y vino se nos ocurrió juntamente con Chechín hacer algo así como un concurso literario. Como para hacer algo distinto y movilizar la lista.
La idea es la siguiente. Es realizar un tipo cuento erótico comunitario. Es decir que cada uno de nosotros vaya escribiendo una parte de la historia que irá cambiando con cada participación de todos. Es como simular un juego de Rol, pero literario. No sé si me explico. Las historias pueden ser cosas personales o de terceros pero siempre manteniendo nombres y situaciones ficticias. A ver si realizamos un culebrón y luego publicamos un libro. Jajajaja.
Les mando un abrazo a todos y espero que aquellos que les guste afinar la punta del lápiz continúen la historia.


Juan y el año 69789 – Cuento Erótico -
Cap I – por Querrell
(Toda relación con personas o lugares de la vida real es una simple coincidencia)


Juan caminaba rápido por la peatonal 9 de Julio.
Tenía muchas razones para estar apurado. Era miércoles y Córdoba se movía a ritmo creciente. La noche ya comenzaba a despegarse de las paredes y los negocios expelían a sus empleados como figuritas.
Juan giró hacia la plaza San Martín con paso decidido. Cargaba una caja grandota que desbordaba voluptuosidad, casi tanta como su fornido cuerpo.
De vez en cuando debía esquivar alguno que otro transeúnte tan ensimismados como sus propios pensamientos.
Estaba contento. Había hecho un buen negocio esa tarde. Después de haber ahorrado centavo por centavo tenía su flamante aparato apretujado entre pelotitas de tergopor.
No veía la hora de llegar a su casa para desembalarlo.
Estaba feliz y sentía su corazón latir como acompasando sus movimientos.
Juan era un típico oso. Grandote, peludo y con una corta barba candado renegrida que cubría su mentón hasta confundirse más abajo con los pelos de su pecho. Su cara bonachona parecía escapada de los dibujos de Orson.
Atravesó la cuadriculada plaza y tomó por Independencia. Le faltaban solamente unos pasos para llegar a su departamento.
Antes de entrar al hall del edificio, de típica arrogancia lecorbusiana, miró al cielo y se sintió turbado. Unas nubes negruzcas avanzaban desde el sur como simulando gigantescos escaletrics.
Al entrar al hall del edificio arremetió contra el ascensor y acomodó su preciada carga apoyándola suavemente entre sus muslos. Sentía una sensación extraña que corría superficialmente sobre su piel.
Su departamento, herencia de una lejana tía abuela, contaba con un gran ventanal que daba hacia el norte. Por su altura, el quinto piso, permitía una vista casi perfecta hacia ese punto cardinal. Solo molestaba un solitario edificio, que había nacido en la época de los militares y que rascaba las nubes con sus antenas.
Juan acomodó suavemente la caja sobre la mesa y con una trincheta cortó la celofánica cinta que apretujaba su tesoro. Algunas pelotitas de tergopor se pegaron a su pullover casi acrílico y otras se esparcieron por el parquet.
El aparato comenzó a emerger de este mar polietilénico.
Era negro con formas bien definidas.
Los ojos de Juan se agrandaron. Lo veía lúbrico casi lascivo.
Sonriendo lo levantó. Pudo sentir su textura imperceptiblemente rugosa. Tenía un gran ojo vidriado que reflejaba su propia imagen.
Ansioso buscó el trípode dentro de los restos de polímeros y cartones.
Presuroso se instaló con la silla de su computadora, muy cercano al gran ventanal.
Enroscó el tornillo metálico del trípode que giraba con una ruedita y el protuberante tornillo se incrustó en el cuerpo del obscuro telescopio.
Estaba expectante, nervioso. La meteorología no ayudaba y esas fastidiosas nubes se entretenían en dibujar redondeces estúpidas en el cielo.
Marte aparecería de un momento a otro.
Para transcurrir la espera decidió hacer unas primeras pruebas con su fálica adquisición y apuntó el telescopio hacia el edificio de las antenas.
Algunos departamentos ya habían encendido sus luces.
Juan se sorprendió. Podía ver dentro de las mismas habitaciones como si estuviera suspendido en el aire. Sintió escalofríos y su rostro sucumbió ante la ola de calor interna.
- Soy un fisgón – se dijo a sí mismo
Giraba lentamente el telescopio recorriendo las habitaciones en donde reinaba la tranquilidad. Solo se apreciaban algunos posters de cantantes yanquis, un reloj comprado en todo por dos pesos, varias plantitas apretujadas en planteritas de plástico y alguna que otra chuchería.
Levantó su cabeza del objetivo y miró al cielo. Marte todavía no aparecía.
Dirigió el ocular hacia uno de los últimos pisos. Allí, una sola habitación estaba iluminada.
Hizo foco.
Juan casi lanzó un grito y se retiró violentamente hacia atrás.
Miró al edificio con sus propios ojos.
Volvió a poner su vista en el telescopio y observó esa cercanía nuevamente.
Era la ventana de un dormitorio.
Allí divisaba a un hombre descamisado que apoyaba displicentemente sus codos sobre el borde de la ventana.

- Qué extraño –se dijo Juan- Con el frío que hace este tipo está casi en bolas...
Tenía las manos cruzadas, una sobre otra. De vez en cuando daba una pitada a un cigarrillo. Eran manos fornidas. Sus muñecas cubiertas con fino vello escondían huesos templados. Su pecho denotaba que en un tiempo habría realizado alguna tarea más que ruda.
- Woof! -Suspiró Juan- ¡Mierda que tipo! Agregó.
- Qué hijo de puta, el lomázo que tiene el vago. Repitió.
El pene de Juan se estremeció.
- Tengo que ver si aparece Marte – se dijo
Levantó la vista, y las nubes ya negras, cubrían casi todo el horizonte.
- Nubes putas! Clamó y volvió a concentrarse en la ventana de la Torre Angela.
- Ug! ¿Dónde se metió? Dijo.
Ahora la ventana se presentaba vacía.
Juan sentía a su pene apretujado entre el boxer de seda y su bragueta tapizada por botones de latón.
- Puta madre. Me calenté de nada. Dijo, mientras se acomodaba el miembro endurecido.
Movió el telescopio un poco más hacia su derecha y tropezó con la ventana de un baño.
- Guau!. Ahí está otra vez. Se dijo.
El extraño estaba de espaldas frente a un espejo. Calzaba un slip color blanco bien apretado que contenía unos glúteos poderosos.
Juan se quedó perplejo. No lo podía creer.
- Esto es como internet ... ¡pero en cinemascope!. Dijo, levantando la voz. -Qué maravilla –agregó-
Mientras seguía observando atentamente a la lejana habitación.
El hombre tomó la costura de sus calzoncillos y con un rápido movimiento descendente los dejó caer. Su culo se presentó esplendente. Eran como dos grandes melocotones apretados. Aterciopelados. Cubiertos de un fino vello castaño. Se agachó y levantó el slip del suelo y lo tiró dentro de un canasto.
- Guacho... date vuelta... dale, date vuelta... -Murmuró Juan.
El tipo seguía de espaldas. Se miraba la boca en el espejo. Se observaba sus dientes, la incipiente barba. Cada vez que movía sus piernas, para inclinarse hacia el espejo, éstas se torneaban descubriendo varios tipos de músculos que se escondían detrás de cientos de pelos.
De repente, el extraño, hace un medio giro; dejando expuesto un tupido pubis, que se desgranaba en un falo apoyado delante de dos inusitadas bolsas ovoides.
Juan no aguantó y se desprendió la bragueta violentamente. Su pene saltó hacia arriba golpeando al amoratado glande sobre su ombligo.
- Ahhh suspiró. No daba más –dijo-
El hombre volvió a ponerse de espaldas mientras se pasaba la crema de afeitar sobre su cara.
Juan comenzó a recorrer con su mirada la espalda de este musculoso oso.
Imaginaba fantasías. Todas lujuriosas.
Se veía acercándose a ese extraño como volando. Con su boca abierta. Con su boca inundada de saliva. Pensaba en apoyar sus labios carnosos sobre esa tibia piel. Soñaba que su lengua saldría lentamente por entre sus labios, cargada de humedad, y que un hilo tenue guiaría su carnoso apéndice hasta el mismo centro de su ano.
Imaginaba a su boca, carnuda, roja, apretarse entre las venas de su culo hasta sentir las pulsaciones aceleradas por la excitación. Juan estaba casi convencido, que su boca, se hallaba incrustada en el ano del extraño y hasta podía sentir, a las nervudas nalgas, tapar sus fosas nasales por movimientos espasmódicos.
- ¡ Qué calentura! Se decía, mientras escupía en su mano y comenzaba a masturbarse lentamente.
El pene de Juan era voluminoso. No presentaba un largo tamaño, pero su grosor causaba asombro. Sus amigos del gimnasio lo llamaban Axe. Por la similitud con el tamaño del envase de ese tipo de desodorante. Su glande se abría rojo como un ibiscus y engarzado por un frenillo que parecía trenzado por un fino artesano. Por su saliva, el color carmín de su cabeza, resaltaba como un flash cada vez que sus dedos racimados apretaban y estiraban su dilatado prepucio.
- Date vuelta otra vez, guacho... date vuelta... –decía Juan mientras su mano lo masturbaba violentamente.
- Quiero verte de frente... dale – repetía Juan
De pronto sucedió algo extraño. El tipo lentamente comenzó a girar hacia la ventana, como si escuchara los suspiros de Juan.
- Huy dale... Hijo de puta que te quiero ver... decía
El hombre se dio vuelta completamente hacia la ventana y Juan lanzó un grito. El tipo tenía su miembro completamente erecto.
Juan tuvo un espasmo casi celestial y el semen comenzó a correr por su conducto. El líquido espeso y blanquecino salió en un chorro grueso que se estampó en el negro telescopio.
Juan volvió a gritar.
- ¡Hijo de puta.!.. hijo de puta... ¡no puede ser! – bramaba- en el mismo instante en que otro chorro de semen se esparcía bañando su garganta y estómago. Juan cerró sus ojos y se dejó llevar por otro espasmo placentero y sonrió.
- Ahh... ahhh... Qué placer... -gemía en total éxtasis mientras permanecía con sus ojos cerrados.
Luego de unos instantes, Juan se acomodó en la silla y como atontado miró nuevamente por el ocular de su telescopio. Al frente, en esa lejana habitación, pudo observar al extraño apoyado en su ventana. Tenía unos ojos dulces y en su boca una franca sonrisa.
Juan no lo podía creer.
Ese extraño, tan distante, lo miraba fijamente y sonreía.

(escrito por el OsoQuerrell en una solitaria noche de invierno – Córdoba / Agosto 2003)


A ver a ver... como continúa esta historia.

Capítulo II

El Oso y la Piel de Zorro

Este cuento lo escribí hace dos años, lo publiqué en la Lista de Osos Cordobeses y un amigo, que lamentablemente ya no está entre nosotros, se enojó bastante conmigo ya que se sintió muy identificado. Luego de unos meses nos juntamos y charlamos del tema.
Me dijo que en realidad le gustaba el cuento y quería que alguna vez lo publicara.
Así que, pensando que todavía muchos de tus amigos te extrañamos, decidí incorporarlo a este bloguer.

Para vos Jaimito...

El Oso y la piel de Zorro

Jaime vive solo. Tiene un pequeño departamento en un último piso.
Desde allí se puede observar el final de la ciudad y a cientos de casitas y edificios antiguos que pueblan el horizonte.
De vez en cuando una isla verde, de exóticos árboles, rompe la monotonía gris del paisaje.
Jaime siente cierta fascinación por las noticias económicas ysu televisor siempre está captando alguna cadena que reproduce los indescifrables números del devenir económico.
Hoy es domingo y el día como siempre se presenta silencioso, casi apagado.
Aburrido Jaime decidió dejar la monocorde información de los mercados y partir a su único y acostumbrado paseo.
Se acurrucó bajo un viejo camperón y rumbeó para las alturas del parque.
El parque Sarmiento es un oasis bordeado de sinuosos edificios elegantes.
Allí casi todos los fines de semana se reúnen sus amigos y otros tantos que se desprenden de la nada para sentir un poco de calor humano.
La tarde está fresca y muchos tienen dibujadas las sonrisas del encuentro. Los abrazos y besos se esparcen generosos por las mejillas de estos rostros que presentan insinuantes y precoces barbas.
La conversación amena, displicente, hace que la tarde se torne azulina. Las palabras suenan para Jaime como versos, como dulces acordes.
No era para menos. Hoy había llegado un nuevo integrante al grupo.
Un cazador que habla con voz firme y que llama la atención de todos. El novato tiene una rara prestancia. Secreta. Algunos ya lo conocen lo llaman Poli.
Quizás es el modo con que dirige su mirada, o tal vez son esos comentarios, que siempre insinuaban procacidad. El nuevo extraño comenta de aventuras llenas de champaña que generan una rara predicción.
Muchos osos se lo imaginan retorciéndose, rozando sus zonas prohibidas, lamiendo sus escondidas tetillas... sintiendo muy cerca su respiración agitada. Pero ninguno se anima y prima la cordura, a excepción de Jaime.
Él decide comenzar el juego y esperar.
Al desmoronarse la tarde y cuando algunos soñolientos travestis se arreglan el carmín detrás de gruesos árboles, los osos perciben con resignación, que la magia de un brillante día se escurre por la ciudad.
Todos –como conectados por una línea invisible- bajan por la vieja escalinata y se pierden por la avenida en distintas direcciones.
Ahora vuelven a ser nuevamente extraños.
Jaime y Poli quedan misteriosamente juntos. Los arrastra el atardecer por los vericuetos de la calle Paraná; tal vez empujados por una efervescencia contenida o por una velada maniobra. Lo cierto es que la noche los alcanza en el mismo escotado departamento de Jaime.
- Lindo tu departamento – dijo Poli- al entrar en forma apresurada
- Si. –contestó a secas Jaime- Era de mi padre –agregó- ¿Tomamos un café?
- Dale
Jaime hizo café y lo sirvió en unas tacitas tiznadas y las puso encima de una mesa en donde hacían equilibrio varios papeles.
- ¿Vos de qué laburás? Preguntó Poli, mientras sorbía el café.
- En realidad no trabajo
- Mirá –dijo Poli- Yo laburo para una multinacional y justamente están buscando personal. Viste, las empresas extranjeras, luego de todo esto del default, están interesándose por ciudadanos de nuestro País.
- A sí? Asintió Jaime.
- Sí. Y a mí me parece que vos encajarías perfectamente con el perfil que ellos están buscando. Sos un tipo, por lo que te escuché decir, re-informado de todo lo referente al tema económico. Y esta gente, viste, necesita gente preparada así como vos. Y lo importante viejo, es que están pagando buena plata.
- ¿Cuánto? -Preguntó algo interesado Jaime- Dejando la tacita en la mesa.
- Y alrededor de setecientos pesos más o menos –dijo poli- pero es por los primeros meses. Estoy seguro que alguien como vos enseguida escalará alto en la empresa.
Jaime no contestó y se acomodó en la silla. Poli le miró a los ojos y como convencido continuó con sus elaboradas palabras.
- Lo único, ehh... Jaime – explicó Poli- Vamos a tener que hacer unos arreglos. Pequeños por supuesto. Antes de conseguirte este laburo que seguro será tuyo.
- ¿qué arreglos?
- Bueno, viste viejo, como son estas cosas. Hay que apurar un poco los trámites para asegurarse el puesto viste... –dijo Poli- dejando un espacio de tiempo para luego agregar: - Es una cosa mínima. Tendríamos que invertir unos cien pesos por simples costos administrativos. –agregó mientras lo miraba fijamente a Jaime-
- Mirá es que no sé. –Contestó perplejo-
- Bueno si no tenés ahora los cien pesos me podés dar la mitad –dijo- así empezamos los trámites para asegurarte el puesto.
Jaime achinó los ojos y aún sorprendido o quizás desilusionado por la situación contestó casi con ofuscación: - mirá, no me interesa laburar.
Poli se quedó quieto por unos segundos, como expectante y luego se levantó. Se acercó a Jaime y tomó su cabeza y la llevó hasta su zona pubiana mientras decía:
- Perdoname, si venimos a pasarla bien y no a hablar de negocios.
Jaime se levantó lentamente y todavía abarrotado por la calentura lo abrazó cerrando sus ojos. Sintió su sangre bullir y se dejó llevar por el momento.
Poli llevó sus manos –al principio- por las espaldas de Jaime, luego las bajó con habilidad hasta tocarle el trasero. Allí con maestría y –aprovechando la espontanea calma- despojó del bolsillo de Jaime dos billetes que los guardó como gran prestidigitador en los pliegues de su camisa.
Jaime, inconsciente por el deseo, comenzó a buscar los labios de Poli. Éste disimuló su embate y se separó diciendo: - Huy... Loco!... mirá la hora que se hizo...
- Pero... ¿Si recién llegamos? –increpó Jaime-
- He!. Loco como pasó el tiempo. -Dijo Poli, separándose sutilmente- Lo lamento me tengo que ir. Tengo una reunión en la compañía y debemos estar todos los integrantes del staff de ventas. -agregó- Mientras hacía que se arreglaba la ropa
- Mirá viejo, con esto de estar pasándola tan bien me olvidé de la hora. Vos ya sabés como son los gerentes de esas compañías multinacionales. -Terminó diciendo-
Jaime quedó aturdido, pero creyó entender el sorpresivo ataque de histeria de su compañero y solo se limitó hacer una mueca de disgusto.
Poli se dirigió hacia la puerta del departamento y Jaime instintivamente lo siguió.
- ¿Me abrís la puerta de abajo? –preguntó-
- Te abro con el portero desde aquí arriba – dijo Jaime resignado-
- Bueno. Entonces nos vemos – dijo Poli- levantando la mano como despedida dirigiéndose al ascensor.

Jaime no percibió el tiempo que quedó parado como tonto en el minúsculo departamento. Se sentía extraño como con una sensación de bronca y ahogo.
No podía entender el porqué de la situación. Luego de comenzar a dar vueltas y más vueltas sin sentido, se dijo a si mismo: - Bah! Histérico de mierda! Me voy a comer una milanesa a La Perla!.
Antes de apagar la luz se tocó el bolsillo de su vaquero y sintió un escalofrío. Metió su mano como un rayo para asegurarse y percibió la celada.
- ¡Hijo de Puta! -Gritó enfurecido-
- Te voy a llenar la cara a bollos! ¡Hijo de re-mil putas!

12/21/2004

Germán y la Pastillita Roja.

GERMAN Y LA PASTILLITA ROJA
Cuento: por Rolando Andersons

Sus ojos se abrieron con pesadez.
Sintió la humedad.
La mañana de julio se presentaba extraña.
No quería despertar,no quería pensar en la atenta pastillita
roja que esperaba a centímetros de su cara.
Miró a su esposa. Roncaba.
Roncaba con suspiros entrecortados y sintió escalofríos.
Siempre se imaginaba apretando el rostro de su mujer con la almohada.
Tenía tanta repugnancia por esa naricita bistúrica, por esa piel
impregnada de botox, que escondía insinuantes pómulos siliconados.
Pero no se animó.
Tomó la pastilla casi roja y arrastró su desnuda voluptuosidad hacia
el baño.
- Hola mi amor ¿cómo estamos hoy? preguntó el espejo
- Hola. Se dijo secamente frente a su propio reflejo, mientras
empinaba el vaso para inundar su boca con agua.
- ¿Otra vez te cagaste? Preguntó el espejo
Germán no contestó. Dejó rodar la pastilla por su garganta y se
dispuso a comenzar con sus rutinarios ejercicios.
Primero sus dientes. Esos dientes que salieron miles; pero tan
necesarios para mantener una engañosa sonrisa de juventud. Luego se
observo a su hirsuta barba. Había que cortar y extraer
cualquier reducto de pelo con la maquinita, esa irritante podadora
portátil.
El zumbido de la afeitadora se extendía por el aire y llegaba hasta
el dormitorio. Su esposa envuelta en seda babilónica tosió.
Y tosió otra vez.
Germán percibió su carnosa desnudez y se observó ante el espejo.
-¿te cagaste... no me digas que no te cagaste? La tenías ahí...
solita... a tu rubia platinada -aprovechó en decir el espejo-
Qué tenés que meterte en mi vida vos. Reflejo de mierda. -Dijo Germán
mientras seguía podándose la cara.
- Lo que pasa es que vos sos un cagón. Agregó el espejo.
Germán se miró con mordacidad y balbuceó - Mirá lo que te hago- y
volvió a disponer de otra pastillita roja en su boca y sonriente se
la tragó.
El espejo enmudeció.
Germán respiró profundamente y observó centímetro a centímetro su
rostro.
Sonrió. No quedaba ningún pelito aflorando por entre los poros.
Se sintió inexplicablemente feliz.
Mientras se duchaba comenzó a tararear una canción. Una dulce y
tierna canción de juventud.
- ¡Que bien me siento hoy!. Se dijo casi gritando.
- ¡Guau! Qué fantástico día. Seguía diciendo, mientras el agua caía
por su espalda escurriéndose por la rejilla de bronce francés.
Miró por la ventana, que nacía casi al pié de su bañera, y observó
los campos del country extinguirse generosamente contra las
serranías. A lo lejos... muy a lo lejos, se insinuaban unas precarias
casitas que se apretujaban en los escarpados cerros. Estaban tan
distantes que solo parecían pequeños puntos grises.
Respiró hondo y casi suspirando se dijo a sí mismo:
- ¡Qué bello es el mundo! ¡Cómo existen personas tan hijas de putas,
que todavía no se dan cuenta que vivimos en un mundo maravilloso!